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Como crear un rincon de lectura

Un rincón de lectura no necesita una habitación entera, solo un lugar donde te apetezca sentarte con un libro y quedarte ahí un rato. Te contamos cómo montar el tuyo sin gastar de más ni complicarte la vida.

Elige el sitio antes que los muebles

Antes de pensar en sillones o mantas, busca el hueco. Suele funcionar mejor cerca de una ventana, en una esquina del salón que ahora mismo no usas para nada, o incluso ese tramo de pasillo ancho que siempre te ha parecido desaprovechado.

Lo importante es que sea un espacio algo apartado del ruido principal de la casa. No hace falta que esté aislado, solo que no esté justo delante de la tele.

La luz manda

La luz natural es la mejor aliada para leer, así que si puedes colocar el rincón junto a una ventana, hazlo. Para las tardes y noches, una lámpara de pie o de lectura orientada bien es mucho más agradable que la luz general del techo.

El asiento, lo primero de verdad

Aquí no hay atajos: si la silla o el sillón no es cómodo, el rincón no funcionará por muy bonito que quede en fotos. Busca algo con buen respaldo y que invite a quedarte un buen rato, no solo cinco minutos.

Si el espacio es pequeño, una butaca compacta con un puf al lado suele dar mejor resultado que intentar meter un sofá de tres plazas donde no cabe.

Una mesa auxiliar para lo esencial

Necesitas un sitio donde dejar el libro, la taza y las gafas sin tener que levantarte cada dos por tres. Una mesa de centro pequeña o una mesa auxiliar de altura similar al brazo del sillón cumple perfectamente esta función.

No hace falta que sea grande, de hecho cuanto más discreta, mejor se integra en el rincón.

Guarda tus libros cerca, no lejos

Tener los libros a mano cambia por completo la experiencia. Una estantería baja o de líneas sencillas junto al sillón evita que tengas que ir a buscarlos a otra habitación cada vez que terminas uno.

Si el espacio es reducido, con dos o tres baldas ya tienes de sobra para tener siempre algo pendiente de leer al alcance de la mano.

El toque que lo hace acogedor

Una manta de punto, un cojín con algo de peso y poco más. Este es justo el espíritu hygge: no se trata de llenar el rincón de objetos, sino de que lo poco que hay te haga sentir bien nada más sentarte.

Evita acumular cosas «por si acaso». Un rincón de lectura despejado invita mucho más a quedarte que uno saturado de cojines y mantitas que no usas nunca.

Preguntas frecuentes

¿Necesito mucho espacio para hacer un rincón de lectura?

No, con un metro cuadrado libre junto a una ventana o en una esquina ya tienes suficiente para colocar una butaca y una mesa auxiliar.

¿Qué tipo de luz es mejor para leer?

Una luz cálida y regulable, colocada a la altura del hombro cuando estás sentado, es la opción más cómoda para las sesiones de lectura largas.

¿Puedo montar el rincón en el dormitorio en vez del salón?

Sí, funciona igual de bien si tienes un hueco tranquilo cerca de una ventana; lo importante es la comodidad del asiento y la luz, no la habitación en concreto.

¿Es necesario comprar una estantería grande?

No, con dos o tres baldas cerca del sillón es suficiente para tener a mano los libros que estás leyendo o pendientes de empezar.

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